Recientemente hemos sido testigos de una de mayores obras de teatro de los últimos años en el mundo del sindicalismo, protagonizada, como no podía ser de otra manera, por CCOO-UGT.
Hemos visto como han convocado movilizaciones, concentraciones y huelgas alegando que la negociación del convenio estaba bloqueada y ninguno de ellos ha puesto de manifiesto en sus pretensiones que se le aplique el Convenio del GRUPO Renfe a la plantilla de LogiRAIL. Pero lo que si han hecho una vez más es pactar por debajo de la mesa con la empresa la desconvocatoria de la huelga para su propio beneficio y en detrimento de los trabajadores.
Curiosamente, en LogiRAIL también llevan 11 meses negociando convenio y perfectamente podríamos interpretar que esa negociación está también bloqueada. Pero en este caso UGT-CCOO no apuestan por presionar a la empresa con ninguna medida, dejándose tomar el pelo en cada reunión y contribuyendo a que quienes trabajamos en LogiRAIL nos consolidemos en una precariedad perpetua.
Aún les quedan 7 meses más para seguir haciendo el ridículo en la Mesa negociadora, así que el 2023 se presenta bastante complicado para que quienes trabajan en LogiRAIL puedan hacer frente a la difícil situación actual, con más de un 10% de inflación, pues la gran mayoría percibe en sus nóminas poco mas del salario mínimo interprofesional. Si el asunto continúa así, van a tener que ser María Jesús Montero y Yolanda Díaz las que le suban el sueldo a la plantilla de LogiRAIL.
Y nos preguntamos, entonces: ¿para qué necesitamos a estos sindicatos?, ¿cuál es realmente su cometido?
Desde ALFERRO vamos a seguir realizando todas las acciones que sean necesarias para que a la plantilla de LogiRAIL se les reconozcan todos y cada uno de los derechos que les sean de aplicación y tengan unas condiciones laborales dignas.