El Juzgado de lo Social 15 de Barcelona ha condenado a RENFE, nuevamente, a indemnizar a ALFERRO y CGT al apreciar reincidencia en la práctica del esquirolaje (suplantación del trabajador en huelga), y vulnerar el Derecho a huelga en el verano de 2023 al personal de Intervención de Servicios Internacionales.
RENFE intentó entonces vaciar de contenido la movilización con prácticas ilegales y desleales con el Derecho y la Ley de Huelga, presionando a trabajadores no convocados y poniendo en servicio trenes no contemplados en los servicios mínimos. Como es costumbre la empresa contó con la inefable complicidad de CCOO y UGT que, al margen de apoyar o no la reivindicación, hicieron lo posible por reventarla pactando una cobertura médica ya ofertada por la mutua y permitiendo el peor grado de cumplimiento de prima variable, perjudicando aún más a los trabajadores.
Es descriptivo que los sindicatos que acuerdan la Normativa que RENFE incumple a diario, en el mejor de los casos, permanezcan impasibles. O peor aún, que los incumplimientos, o su encubrimiento, se lleven a cabo en connivencia con ellos mismos, como ya hicieron también para la chapuza que apañaron in extremis con el Registro de Jornada (ver nuestro Com. Nº26 de 2024). Sentencias recientes han condenado también a RENFE por incumplimientos en Conducción por la Formación y la confección de Cuadros de Servicio.
La acción sindical de las organizaciones mayoritarias en RENFE ni está ni se la espera. ALFERRO está siendo el único dique de contención que, a golpe de sentencia o resolución de inspección, está evitando que RENFE campe a sus anchas. La lucha organizada tiene frutos.
A pesar de RENFE y de sus acólitos, ALFERRO seguirá vigilante y denunciará todos y cada uno de los incumplimientos que supongan merma en los Derechos de los trabajadores.
