Comunicado 16/2024 – Crisis institucional y reputacional. Hunden el tren con nosotr@s dentro

A la ya externalización salvaje e imparable de Ingeniería y Mantenimiento, Servicios A Bordo y En Tierra, se han sumado la Privatización (Mercancías), Segregación (Cercanías / Rodalies), la gestión “delegada” (arrebatada con consentimiento), falta de acierto en el material (S-106), incapacidad de encontrar quien mantenga la web de Venta Online y un largo etcétera de toma de decisiones desacertadas (o no tomadas). ¿Casualidad? No lo creemos. El desmantelamiento de lo público, para no levantar sospechas, requiere de pasos previos: “hacer que funcione mal”. Y en esas están, desde hace años. El plan de desmembramiento calculado da frutos: ¡nos hunden!

El volumen de gerencias no se corresponde con el personal operativo. La agresiva política de externalización ha liquidado puestos de trabajo y servicios que hasta ahora realizaba personal propio cualificado. La gestión en materias clave (Seguridad en la Circulación, Seguridad y Salud Laboral, Formación, Nombramiento de Servicios, Control de los CGO, gobierno de la ETPCO, etc…) ya no la hace la Dirección titular (Organigrama de Renfe), sino la “Dirección en la sombra” que se mimetiza de forma silenciosa e imparable en puestos estratégicos, haciéndose con el control de la empresa, haciendo y deshaciendo a su antojo y conveniencia, y metiendo a Renfe en no pocos compromisos de complicada digestión (Gerencia Viajeros SP Valladolid, mecánicos ALSA a bordo del S-106, problemática en turnos de foso -y otros- en las BMI, inhabitabilidad de determinadas dependencias, etc…).

Lo ya mencionado y la poco acertada decisión de saturar Chamartín con circulaciones de Levante, coincidiendo con unas obras que merman su capacidad, y el estreno de la peor versión Talgo conocida hasta el momento (el esperado AVRIL-Serie 106) han hecho que salga a la luz la crisis de gestión endémica que hasta ahora padecíamos, ahora también institucional y reputacional. Ya advirtió nuestro Representante de Intervención en mayo: “Este tren arruinará a Renfe”. Tal es así que la empresa se desdice ahora de su histórico compromiso de puntualidad, incluso en Alta Velocidad.

Para salir del atolladero en el que ella sola se ha metido, la D.G. de Negocios y Operaciones ha publicado un compendio de “OPERACIONES EXCEPCIONALES. ÓRDENES DE SERVICIO”, pretendiendo ser algo parecido a las directrices marcadas por un gabinete de crisis. Creemos que no es más que una declaración de intenciones con las que justificarse “de puertas a afuera”.

Poco o nada puede gestionar quien ha delegado la capacidad gestora y no tiene ya la costumbre y el acierto para hacerlo. El hábito de la buena gestión, y no unas ocurrencias improvisadas, habría evitado que llegásemos a esta situación. Puede que haya -y seguramente habrá, y por ambas partes de la Mesa Social- quien nos critique por poner sobre la mesa esta denuncia de una manera tan cruda, realidad que es de sobra conocida por tod@s pero que incomprensiblemente se tolera como mal menor. La lealtad, que empieza con los valores de un@ mism@. La lealtad mal entendida nos conduce irremediablemente a la sumisión y al error colectivo por falta de voces críticas en su debido tiempo, (desconvocatoria 23-N). La afiliación de ALFERRO ha dado sobradas muestras de tener lealtad y a la vez ser crítica (constructiva).

En ALFERRO creemos que no es tarde para poner soluciones, que además de ingeniosas sean también efectivas, y pasan por que la dirección de la empresa tome de verdad las riendas de la gestión, recupere el control íntegro de la empresa, asuma la gestión y realización de la totalidad de los servicios, sin que existan trabajador@s “marca blanca” con peores condiciones y derechos laborales.

La Privatización y la Segregación pueden suponer, si no ponemos remedio, LA GRAN Y DEFINITVA EXTERNALIZACIÓN.