Recientemente hemos sido testigos de otro bochornoso espectáculo de CCOO y UGT, en el que lejos de ponerse a trabajar para mejorar las condiciones de quienes trabajamos en LogiRAIL, tratan de atribuirse el mérito de la futura publicación de la OPE… Unos a través de una concentración a la que fueron unas 50 personas -de las cuáles 40 eran liberados de ADIF y RENFE de su propia organización- y otros con una carta al presidente de Renfe, de la que lo único que se espera es que acabe directamente en el retrete.
Estas dos organizaciones sindicales se deben pensar que somos todos tontos y que no sabemos que es la propia REFORMA LABORAL la que exige que esa altísima temporalidad que existe en LogiRAIL se transforme en contratos indefinidos mediante una OPE, simplemente por sustentarse esta empresa con capital público.
No sólo se atreven a atribuirse el mérito de la futura OPE, sino que también se aventuran a proclamarse como los «desbloqueadores» de la negociación del convenio en sus últimos comunicados… Recordemos una vez más que llevan ya 18 meses de negociación y las conclusiones que podemos sacar de todo esto sólo pueden ser dos: que la empresa les ha tomado el pelo en todas y cada una de las reuniones, o que son estas organizaciones sindicales las que les están tomando el pelo a la plantilla.
Acaban de cumplirse dos años de la «subrogación» a LogiRAIL y la realidad es que todo sigue igual… Gracias a los negociadores del trasvase nos despojaron de todos los derechos que ostentábamos en las anteriores empresas, seguimos inmersos en la precariedad y con las tablas salariales de la vergüenza en las que las categorías auxiliares rozan el salario mínimo interprofesional. Eso si, lo que está meridianamente claro es que los únicos que han salido beneficiados de toda esta historia son aquellos amiguetes y representantes sindicales que fueron colocados a dedo, saltándose así cualquier criterio de Igualdad, Mérito, Capacidad y Transparencia, que deben de primar por encima de todo en una empresa pública.
Desde ALFERRO vamos a seguir realizando todas las acciones que sean necesarias, como hemos hecho hasta ahora interponiendo demandas para la aplicación de la jornada semanal de 37,5 h con un cómputo horario anual máximo de 1642 horas, el reconocimiento de la antigüedad real en nómina que ostentábamos en las anteriores empresas, la recuperación de derechos perdidos y todos aquellos que nos corresponden por la legislación vigente, así como un sinfín de demandas individuales y denuncias ante la inspección de trabajo.