Comunicado 21/2024 – Las contradicciones del empresario público: quien hizo la ley, hizo la trampa

Los empresarios de lo público, en todos sus niveles, desde el legislador europeo, pasando por el gobierno y hasta el director de cada Administración o Empresa Pública ponen su cara más amable en la mesa negociadora. Acuerdan reducción de jornada, reposición de plantilla, incremento salarial, permisos y licencias para facilitar la conciliación familiar y laboral, mejora de calidad del empleo público, etc….

Sin embargo, “Quien hizo la ley, hizo la trampa”, y, una vez firmados, los acuerdos se vuelven papel mojado. “Donde dije digo, digo Diego”. Renfe escatima salarios y licencias, niega la conciliación, da como única respuesta el silencio administrativo, forzándonos al pleito constante, saturando juzgados donde han sido ganadas una y otra vez las mismas causas. Y el mayor de los agravios, precarizar el empleo público, externalizando funciones a empresas satélites, incluso contratas, ajenas al Convenio y en peor condición laboral, salario incluido. Precarizan ambas empresas, Renfe y LogiRail, cuando cuelan por la puerta de atrás una nueva modalidad de subgrupo de ingreso dotando a compañer@s de Logirail de máquina ITOS, en lugar de ampliar plazas OPE en Renfe para dar cabida a esas plantillas y necesidades.

Esta contradicción entre acuerdos pactados y su aplicación sólo se explica por una mala fe negociadora (acuerdos firmados a sabiendas de que no serán cumplidos) o de que las Jefaturas de Renfe se exceden en sus atribuciones (no acatan lo firmado).

¿Y qué hay de la otra parte, la sindical? Mutismo y distanciamiento. Se echa en falta para con l@s trabajador@s el feeling que se percibe entre la empresa y un CGE en precario, convertido en autómata de firmarlo todo, sin alcanzar a comprender la repercusión de lo que pactan, un sindicalismo de luces cortas alejado de la realidad laboral. Se distancian los representantes de los representados, y liquidan los canales de comunicación, especialmente asambleas informativas, que deberían ser también consultivas. La desinformación, además de intranquilizar, nos aísla y desmotiva, y en esta compleja actualidad que nos ha tocado vivir al sector ferroviario (Privatización y Segregación), sin la necesaria coordinación estamos condenados al fracaso.

EL EMPLEO PÚBLICO, PUNTA DE LANZA DEL PROGRESO LABORAL, ES VÍCTIMA DE SU PROPIO EMPLEADOR. DEFENDÁMOSLO.