Comunicado 36/2025 – ¿Seguridad supeditada al prestigio? Urge paralizar toda la Serie 106

Son muy preocupantes las imágenes publicadas por Vozpópuli que muestran grandes grietas (referirse a ellas como “fisuras” es quedarse muy corto) en el bastidor de los bogies de trenes Avril (Talgo Serie-106).

Hasta el momento ni se han desmentido ni se ha ofrecido explicación alguna, y mientras tanto la mayoría de estos trenes siguen circulando. Apartar unas pocas unidades, las supuestamente afectadas, o reducir su velocidad de 300 a 250 km/h no es nada tranquilizador, es jugar a la ruleta rusa. El problema no es sólo lo que está a la vista y se conoce, que también, lo son también el cúmulo de incidencias (más de 470 incidencias técnicas) que asolan esta serie desde que se estrenó en mayo-2024, y lo que pueda estar por venir. Ya hicimos referencia a ello en nuestro Comunicado 16/2024, “CRISIS INSTITUCIONAL Y REPUTACIONAL. HUNDEN EL TREN CON NOSOTR@S DENTRO”

Hablamos de un material que acumula un volumen insostenible de incidencias técnicas, fallos electrónicos y de software, funcionamientos anómalos y situaciones que rozan el absurdo, como traccionar en sentido contrario o quedar KO por una fecha mal puesta afectando a miles de personas en una festividad señalada como la de Año Nuevo.

¿Es necesario esperar a que ocurra lo inevitable? ¿Vamos a normalizar que un tren de alta velocidad circule en estas condiciones, aunque sea “sólo” a 250km/h? No se trata de generar alarma, sino de responder a la que ya está instalada, y con razón, entre usuarios y también entre los trabajadores (maquinistas, interventores, etc.). El silencio, la opacidad y la falta de explicaciones de los responsables solo hacen que la preocupación aumente. Toca revisar a fondo, toca asumir que estos trenes, a día de hoy, no son seguros.

Es por ello que ALFERRO ha solicitado a RENFE y a la AESF anteponer la seguridad al prestigio, y paralizar inmediatamente todos los trenes AVRIL (S-
106). Nuestra sorpresa, sin embargo, ha sido mayúscula al enterarnos de que la empresa ya había trasladado estos hechos (y fotografías) solo a CCOO, SEMAF y UGT, al margen del CGE, ocultándolo a los trabajadores de Renfe.

¡¡No podemos estar más desamparados!! Nuestra indignación es mayúscula.