Comunicado 38/2025 – IV Convenio Colectivo: ¿dónde está y qué nos ocultan?

Hoy es 9 de septiembre y seguimos sin rastro del IV Convenio Colectivo, ni una noticia, ni una señal de avance. El III CC entró en ultraactividad el 1 de enero y desde entonces lo único que escuchamos es la palabra “negociación”, ese comodín que puede durar un mes o eternizarse durante años. Una negociación que, de tanto secretismo, se parece más a una conspiración que a un proceso abierto.

Mientras tanto, la plantilla sigue a oscuras, como si nuestro papel fuera limitarnos a esperar en silencio y confiar a ciegas. Seguimos sin convenio, sin subida salarial para 2025 y sin información de ningún tipo. Ni un borrador sobre la mesa, ni un papel que sirva de punto de partida. Todo se cocina en despachos cerrados, como si el convenio fuese propiedad privada del CGE y no la norma que regula la vida y el trabajo de quienes sacamos adelante el ferrocarril cada día.

Y por si fuera poco, en el horizonte se acumulan nubarrones. Rodalies de Catalunya convertida en sociedad propia a partir de 2026 y la alianza de Renfe Mercancías con Medway (MSC), que huele a privatización encubierta desde kilómetros de distancia. ¿Cómo encajará todo esto en el IV CC? En Rodalies no hay misterio, subrogación vía artículo 44 del ET. Les guste o no a los mayoritarios, es la fórmula que tendrán que aplicar. En Mercancías, en cambio, solo escuchamos discursos huecos y ninguna garantía real.

Conviene recordar lo que nos vendieron el 16 de marzo de 2025, cuando desconvocaron la huelga con la promesa de un blindaje total. Si todo estaba tan atado y bien atado, ¿por qué ahora este silencio absoluto? ¿Cuándo se destapará la farsa de unas promesas que ya parecen papel mojado?

La verdad es que un convenio congelado y mal negociado nos hunde a todos. A los trabajadores, porque deteriora nuestras condiciones, y a los usuarios, porque condena al servicio a una precariedad cada vez mayor. Los de siempre mantienen su sillón intacto, mientras talleres, trenes y nóminas siguen pagando los platos rotos.

Desde ALFERRO no queremos silencios ni medias verdades. Queremos un convenio transparente, negociado de cara a la plantilla, y un ferrocarril público digno, con trenes mantenidos y un servicio que funcione. Nos lo hemos ganado, y merecemos mucho más que esta opacidad de cartón piedra.