Comunicado 48/2022 – El tiempo y los hechos nos dan la razón: las convocatorias de ascenso para interventores son más que insuficientes

El viernes pasado, día 23 de septiembre, llegó a nuestro conocimiento un documento en el que se plasma desde Renfe la intención de aplicar una medida que implica activar una movilidad forzosa de personal de intervención de Cercanías en favor de residencias de Media Distancia. Concretamente afirma lo siguiente:

“en la línea de dispensar la mejor atención a nuestros clientes, resulta completamente necesario realizar, de manera temporal y mientras dure la bonificación de los viajes recurrentes (en principio, hasta diciembre 2022), una acción de refuerzo a bordo de algunos trenes, especialmente de Media Distancia respecto a la atención a los clientes y del control del uso de los citados abonos a fin de poder cuantificar de manera clara el volumen de reservas no utilizadas, así como la identificación de los clientes que pudieran estar realizando dichas prácticas de manera habitual. En consecuencia, la dirección de Renfe Viajeros, les comunica en su condición de representantes de los trabajadores, la necesidad existente y en consecuencia la decisión de encomendar de manera temporal la realización de los servicios antes señalados de Media Distancia, a algunos OCEN1 y OCN1 que en la actualidad prestan sus servicios en el ámbito de las Cercanías.”

Como recordaréis, en las pasadas convocatorias de movilidad se ofrecieron un total de 17 plazas en Cercanías y 60 en MD en toda la geografía. Ahora nos encontramos con que Renfe necesita 73 interventores más en MD. ¡¡La friolera de un 120% más de plazas de las que la empresa ha publicado!!

Esta situación demuestra claramente, en primer lugar, que a grandes rasgos, casi un tercio de los trenes MD que circulan por la geografía van sin interventor. Y claro, cuando surgen circunstancias especiales relativas al personal comercial pasa lo que pasa. Y el origen es que Renfe no ha cubierto como debiera las plazas de interventores que viene necesitando en trenes MD, no sólo en las últimas convocatorias sino en décadas. De haberse hecho, no estaríamos en esta situación tan grave.

En segundo lugar, los gráficos de MD están al límite. Los compañeros terminan durmiendo fuera, haciendo turnos más largos y, además, con mayores incidencias muchas veces por rotación. Ya son conocidas las denuncias de ALFERRO en cuanto a gráficos con claves ilegales, forzadas al máximo para exprimir hasta el último minuto de jornada. Turnos de incidencia que se transforman indiscriminadamente en turnos de reserva etc.

En tercer lugar, sabiendo que hace poco más de un mes, detonado por los hechos acontecidos por un tren afectado en el incendio de Bejís, es inadmisible que Renfe afirmara a los medios que no es necesario que los trenes de MD prestasen servicio con interventor. Ahora resulta que sí, y se va a cobrar su incompetente gestión nada menos que trasladando a 73 interventores de Cercanías, que de haber querido moverse en la última convocatoria lo habrían pedido.

La cuarta cuestión es que después de haber exprimido los últimos dos años a los Interventores de Cercanías con controles antifraude prácticamente diarios, bajándoles de los trenes de Media Distancia para pasar a realizarlos “aleatoriamente” y mandándoles a solucionar los problemas que la jefatura no ha sabido solucionar en las estaciones en cada ocurrencia del Gobierno, ahora resulta que han de llenar el vacío anteriormente comentado, desplazándoles seguramente fuera de su residencia de trabajo de forma forzosa. Es más, las residencias de intervención de Cercanías están también bajo mínimos desde hace años y Renfe ha demostrado con sus * en las últimas convocatorias despreciando toda posibilidad de volver a números anteriores.

La conclusión es que el colectivo de Intervención está harto. Están hartos de que se les ningunee considerándolos prescindibles a cada oportunidad y luego las circunstancias demuestren lo contrario. El trabajo sale, pero es a costa del tiempo con sus familias, su salud física y mental, cansancio y resolución in extremis de los interventores.

Lo triste es que el servicio termina por salir mínimamente adelante debido a que los interventores en cuadro tienen más compromiso con el servicio público que la propia empresa, jefaturas, sindicatos consolidados y cedidos a dedo. Insistimos: desgraciadamente el tiempo y los hechos nos dan la razón. Si seguimos así esta situación sólo puede perjudicarnos cada vez más.