Comunicado 8/2024 – Renfe condenada por vulnera el Derecho Constitucional del ejercicio de huelga

Ya hay sentencia en la primera de las numerosas Demandas de ALFERRO contra RENFE por vulneración del Derecho a huelga y libertad sindical cuando ésta llevó a cabo suplantaciones de trabajador@s de manera generalizada durante las huelgas de los días 4 y 5 de diciembre de 2023. El juzgado estima que RENFE ha vulnerado el derecho fundamental reconocido en el art. 28.2 de la Constitución Española, tanto del trabajador como del sindicato convocante, y condena a RENFE a indemnizar a ambos. Sin reparo alguno en cometer perjurio, para intentar trasladar su responsabilidad, la Empresa parecía sugerir que fueron los trabajadores quienes vulneraron el Derecho de los huelguistas, al afirmar ante el juez que los propios suplantadores se prestaron voluntariamente a ello.

“Estimo la demanda interpuesta por el SINDICATO ALTERNATIVA FERROVIARIA y por DON xxxx contra RENFE VIAJEROS SA, y en consecuencia declaro que esta empresa ha conculcado el derecho del sindicato y del trabajador del ejercicio de su libertad sindical, en la huelga del 4 de diciembre del 2023, declaro la nulidad radical de esta conducta y condeno a la empresa a estar y pasar por esta declaración y abonar tanto al Sindicato como al trabajador la indemnización de xxxx euros.»

Lo que inicialmente se planteó como una gran movilización conjunta contra la privatización de Mercancías y contra la Segregación de Rodalies, culminó en una alianza contra natura de Empresa y Sindicatos (no todos) contra ALFERRO. Patito feo de Renfe por ser el único que no se dejó cegar por aquella “desconvocatoria de vísperas” de las que se acostumbra poner sobre la mesa cuando la tensión empieza a ser insostenible (para la otra parte). Nada hacía presagiar tan decepcionante desconvocatoria con un acta llena de ilusionismo, que no de ilusión, con palabras huecas y rebuscadas frases que ocultaban más de lo que mostraban, y una tozuda realidad que confrontaba con lo que aparentemente parecía prometer.

Con ese escenario, no convenía a la empresa que las huelgas de ALFERRO tuvieran efecto, ni a los sindicatos que tuviera notoriedad, lo que dio pie a la campaña de desprestigio que cuestionaba su legitimidad y tildaba de ilegales, consiguiendo generar dudas y desmovilización. El arriesgado órdago de la Empresa renunciando al nombramiento de servicios mínimos dictados por la Orden Ministerial, impedía la posibilidad de realizar ningún servicio, sin excepción, por nadie más que por su titular, tampoco por reservas. Imprudente decisión y monumental error que pudo dar lugar a una situación caótica, y que sigue saliendo gratis a quien la toma (“dispara con pólvora del rey”). Se llevó a cabo una suplantación masiva de huelguistas sólo posible en complicidad, poniéndose de perfil o incluso promoviéndola, algo inédito en sindicalismo que supone un antes y un después en términos de “solidaridad”.

Desde entonces privatización y segregación han seguido su curso, sumándose otras CC.AA. (de momento País Vasco) ante la impasible mirada del CGE, suponemos que consciente de la frustración que generó su desconvocatoria del 23-N, y también de la indecisión de los sindicatos de clase, cuya actuación en ámbitos autonómicos da lugar a pensar que estén por la labor de una segregación total (“café para todos”) más que por evitarla, dando nuevamente la espalda a sus afiliad@s.

Desde Alternativa Ferroviaria queremos poner en valor y agradecer a l@s afiliad@s y no afiliad@s, que también l@s hubo, que secundaron las huelgas, y también a quienes, sugiriéndoles la empresa la suplantación de huelguistas, se negaron a ello, respetando el derecho a huelga de sus compañer@s. Instamos a quienes las secundasteis y fuisteis suplantados, os pongáis en contacto, si aún no lo habéis hecho, a través de vuestro delegad@ o de [email protected], agradeciéndoos una vez más la confianza depositada en ALFERRO.

Las huelgas de ALFERRO tenían y siguen teniendo una legalidad incuestionable, y supusieron una magistral lección de dignidad laboral y sindical.

“El tiempo es un juez insobornable que da y quita razones”.